jueves, 18 de septiembre de 2014

DELIRIO NACIONALISTA




Es curioso contemplar cómo los seres humanos - gran número de ellos - caminan por senderos muy poco inteligentes, que conducen no a una mayor libertad, a un mayor y mejor poder sobre sus vidas, sino a progresar como rebaño perfectamente dispuesto a obedecer.
Hoy están votando los escoceses para separarse o no del resto de Gran Bretaña. Y los acompañan muchas voces por toda Europa exigiendo referéndums para aislarse todos de todos. Y lo llamativo es que jamás escucho a una comunidad - da igual su tamaño, siendo posible; puede ser una ciudad (las hubo en la Historia, y grandiosas)  - que pida constituirse por separado con el fin de huir de gobiernos indeseables, de impuestos confiscadores, de leyes opresoras...asegurando las libertades, una Justicia ejemplar, una Administración eficaz y barata...  Sino que escucho argumentos de barbarie tribal, vindicaciones necias exaltando una lengua, algún signo racial, he oído hasta alusiones a la sangre. Y sobre todo, basándose sus pretensiones en un falseamiento de la Historia - previa la amnesia colectiva - propio de mentes envilecidas, intereses espúreos y en general todo el imaginario perverso de la
gentuza.
La verdad es que os aborrezco. Lo único que me queda es dejar testimonio de que no soy uno de los vuestros. Mi patria es el mundo, carezco de toda maldad nacionalista, amo muchas lenguas y acaso no es la mía la que más estimo, sueño con un mundo sin fronteras y no creo en otro gobierno que el de las Leyes, jamás el de los hombres.
Como escuchaba decir a la gente en mi niñez: Que os den morcilla. Creo que se referían a la morcilla envenenada con que se mataba a ciertos animales.

José María Álvarez.
París, 18 de Septiembre de 2014.

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